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La escuela soviética, III (gimnasia masculina)

Como ya dijimos en la primera entrada, la gimnasia artística soviética no dominó desde sus comienzos olímpicos. En un principio, la potencia era Japón. Dolida en su orgullo, la Unión Soviética tomó la decisión de que las cosas tenían que cambiar. ¿En qué son superiores los japoneses? ¿Por qué nos ganan siempre? Lo analizaron, cambiaron su sistema de entrenamiento y consiguieron su objetivo: convertirse en los reyes mundiales de la gimnasia.

 

Estos dos artículos reflejan a la perfección el método de entrenamiento soviético que los hizo imbatibles. Escritos por ojeadores estadounidenses que buscaban llevar a su país dicho método para mejorar sus resultados, su lectura resulta imprescindible. Me he tomado la libertad de traducirlos:

Observaciones sobre el trabajo soviético

En la reciente competición EE UU – URSS en Worcester y la consiguiente exhibición en New Heaven, Massachussets, tuve la oportunidad de observar los entrenamientos soviéticos masculinos cuatro veces. Lo que sigue es un informe basado en esas observaciones que comprende 17 páginas de notas y numerosas conversaciones (normalmente a través de un intérprete) con Leonid Arkayev, el entrenador nacional masculino.

Una de las observaciones más convincentes fue la constancia con la que entrenaba cada gimnasta, la regularidad con la que empezaba cada entrenamiento y la consistencia del entrenamiento en sí mismo.

En cuanto entraron en el gimnasio, se les concedieron aproximadamente dos minutos para preparar el entrenamiento. Esto solo les dejó tiempo para echar un vistazo, soltar las mochilas, mover un poco las articulaciones y formar una fila para ser instruidos por Arkayev. Este dio lo que parecían der detalladas y concisas instrucciones y entonces el grupo inmediatamente se preparó para calentar. Él (Arkayev) dirigió personalmente los calentamientos de cada entrenamiento.

el calentamiento empezó con un trote alrededor del tapiz de suelo. Esta sesión de trote alternó carrera con skipping y contraskipping y carrera con elevación de pinas rectas. Parecía, principalmente, un ejercicio cardiovascular. A continuación, hicieron saltos chassés y glissades. Después hicieron varios movimientos )formando un rondo) de rotación de brazos, varios movimientos de tronco, etc.

Después fueron al tapiz para realizar el calentamiento de articulaciones más completo que he visto nunca. Rotaron muñecas, cuello, rodillas, cadera, espalda baja, etc. También hicieron un ejercicio en el que se sentaban en la espalda de un compañero haciendo una sentadilla mientras que el otro hacía levantamiento de puntas. Hicieron diagonales de movimientos básicos con mucho énfasis en la aceleración. Por ejemplo, si hacían cuatro ruedas laterales, iban cada vez más rápido, pero siempre prestando primeramente atención a la forma y la ejecución.

El tiempo de calentamiento normalmente acababa con una sesión de acrobacias que empezaba con volteretas adelante en varias posturas, luego volteretas atrás, ruedas, inversiones adelante con el arco ampliamente marcado (especialmente estando boca abajo). Luego empezaban con rondadas, flic-flacs, mortales adelante, rondada flic-flac, series de rondada flic-flac, mortales agrupados y, por último, mortales extendidos.

Normalmente en ese momento dejaban las acrobacias en grupo y según varios criterios se dividían entre cuatro aparatos. Algunos se quedaron en suelo y trabajaron en los mortales dobles atrás, que ejecutaron repetidamente. De vez en cuando hacían mortal con pirueta o doble extendido, pero principalmente se concentraban en la ejecución de los mortales extendidos y dobles atrás y prestaban atención a la velocidad de los flic-flacs. Las preguntas que se respondieron indicaban que querían mejorar sus flic-flacs a base de impulsar para atrás muy rṕido sus caderas y haciendo el flic-flac lo más largo posible.

Aquellos que no se quedaron haciendo pases acrobáticos, volvieron a hacerlos en algún momento de la sesión. Iban a caballo con arcos, anillas y paralelas, normalmente dos chicos por aparato. De este modo, había ocho chicos entre suelo, caballo, anillas y paralelas. Los chicos en caballo repitieron molinos e hicieron hincapié en intentar parar de vez en cuando en posición de plancha dorsal. También trabajaron longitudinalmente por el caballo, tanto en los arcos como sin ellos. Invirtieron mucho tiempo trabajando los molinos en las grupas. Hicieron medias series y series completas y a veces pedían a un juez que observara su actuación. Nosotros nos dimos cuenta luego de que eran jueces, en ese momento todos parecían entrenadores y, cuando les preguntamos quién eran los jueces, ¡nos dijeron que aún no lo habían decidido!

En anillas, como en todos los aparatos, parecían estar más centrados en el entrenamiento de fuerza que en elementos y series. Algunos de los ejercicios hechos en anillas fueron:

  1. Rodamiento adelante con cuerpo extendido a suspensión invertida en kipe a movimiento de mano a bajar lentamente pasando por planchas frontal y repetir. Esto se hacía de forma fluida, pero tal como lo hacían parecía extremadamente difícil.
  2. De suspensión invertida con presa incorrecta (sobre el agarre), hacían una dominada e continuaba en apoyo invertido, luego bajaban a San Pedro (arqueado), luego abrían las piernas (cada vez) y bajaban a plancha. Normalmente la plancha estaba alineada con las manos.
  3. Desde la suspensión a plancha frontal (aguantando 4 o 5 segundos), balanceo a plancha dorsal, caída a suspensión carpada, kipe atrás a apoyo invertido (lentamente) y luego en ayo invertido una flexión (sin agarre) y repetir.

Hacían esa secuencia exacta cada vez, también trabajaron las salidas y parte de los ejercicios. Nunca vi a nadie haciendo ejercicios completos. También hacían un juego que parecía ser un concurso entre ellos. 

El grupo de paralelas hizo los siguientes ejercicios:

  1. Fondos frontales con balanceo atrás acabando en apoyo invertido, aproximadamente 15-20 repeticiones cada ronda.
  2. Plancha en stradle-plancha-prensa a apoyo invertido-vuelta a plancha straddle y repetir. Aproximadamente 5 o 6 repeticiones por ronda.
  3. Con los pies delante y apoyados sobre las barras, 40-50 fondos, 2-3 rondas.
  4. Posición L 4-5 segundos, prensa, flexión en apoyo invertido, L, repetir. 10-12 repeticiones por serie.
  5. Balanceo a apoyo invertido, bajada a plancha, relajar 3-4 segundos, bajar con balanceo, balanceo a apoyo invertido, 4-5 veces por ronda. Cada gimnasta hizo 3-4 rondas en cada aparato.

Muchas veces, se veía que sus apoyos invertidos los mantenían de 8 a 20 segundos en varios aparatos. Mantenían una línea corporal excelente en todo, excepto en los San Pedros en anillas Estos estaban siempre arqueados de una forma que yo consideraba penalizable. La diferencia es que podían mantenerlo casi horizontal entre 4 y 5 segundos.

También trabajaron en la apertura total de brazos para los molinos adelante y así los mostraron en competición. En discusiones, que especialmente trataban de que estaban usando una técnica que debía ser penalizada, la respuesta que nos dieron fue que su ejecución era tan perfecta (verdad), que los jueces ignorarían esa mínima infracción de abrir un poco las anillas. Esto resultó ser completamente cierto en el mundial y, aparentemente, también en Worcester.

No los vi haciendo ningún tipo de estiramiento en particular, excepto que hicieron a los chicos tumbarse boca arriba en el caballo mientras el entrenador les sujetaba las piernas. Luego, los chicos se estiraban de nuevo sobre el caballo y se sentaban. De nuevo, cuando les preguntamos, nos dijeron que intentaban no solo fortalecer los abdominales, sino también estirarlos al mismo tiempo. Aseguraron que nunca hacen pesas.

(Nota del editor: esta siguiente parte trata conversaciones con varios miembros de la delegación. Obviamente, cabe algún error de interpretación, puede que exageren o puede que sea exactamente así. En cualquier caso, si nosotros hiciéramos eso, obviamente mejoraríamos).

  1. Cuando el Comité Deportivo Soviético se reunió a finales de 1976 y decidió que ya no iban a volver a perder contra los japoneses, adoptaron la postura de que absolutamente nada iba a interponerse en su camino. Crearon un sistema tanto en lo financiero como en lo que a actitud se refiere, que le permitiría ser los mejores del mundo.
  2. Los deportistas soviéticos que observamos hasta el boicot de 1984 estaban bien entrenados, eran muy fuertes, pero corpulentos. Un estudio les indicó que deberían ser más eficientes si querían ser más fuertes sin pesar más. Adoptaron un programa que requería hacer ejercicios de fuerza al principio del entrenamiento y estiramientos al final. Mogilny está definitivamente más tonificado que en Montreal en noviembre pero, aun así, como equipo, todos están más finos y extremadamente fuertes.
  3. Antes del mundial de 1985, el equipo soviético entrenó unido en Moscú en la academia del ejército durante tres meses. Luego celebraron su campeonato nacional. Entrenaban seis horas al día, seis días a la semana. Se dedicaba una hora al entrenamiento de danza, aerobic, y mejora de la postura. Se dedicaba una hora a fuerza y flexibilidad (split). Se centraban cuatro horas en el entrenamiento en los aparatos. El formato variaba. Algunas veces entrenaban dos veces al día durante tres horas. Otras veces entrenaban seis horas consecutivas. También variaban en si hacían primero los ejercicios obligatorios o los opcionales y alternaban cada día en qué aparato empezaban.
  4. Después del mundial de 1985, se fueron siete semanas de gira por Sudamérica, Europa del este y Medio Oriente. Los gimnastas hicieron exhibiciones, dieron charlas, disfrutaron las vistas y lo pasaron bien. Cuando regresaron a casa, no hicieron nada durante tres semanas. Luego empezaron a prepararse para su segundo campeonato nacional cada uno en su propio club, los cuales están repartidos principalmente por cuatro o cinco ciudades. Su segundo campeonato nacional se celebró justo antes del encuentro EE UU – URSS en Worcester. 

Arkayev no entrena personalmente a ningún miembro del equipo nacional. De hecho, Yuri Titov (el presidente de la F. I. G.) se lo ha prohibido tajantemente. Los entrenadores personales viajan con los gimnastas dondequiera que ellos viajen y van a todos los campamentos de entrenamiento, etc.

  1. Entrenan juntos tan amenudo como les es posible. No encontré una razón que no les permitiera entrenar juntos. Su jornada escolar y sus obligaciones militares (porque son obligatorias) funcionan de tal manera que les facilitan el entrenamiento.
  2. Ya habían competido los ejercicios obligatorios como equipo (ya sea en encuentros amistosos o entre clubes) 11 veces antes del mundial, los Estados Unidos solo 3 veces.

Ninguna investigación en el mundo va a eliminar el hecho de que todos debemos trabajar más duro y no hay nada que sustituya al tiempo en el gimnasio, ya seas gimnasta, entrenador o juez.

 

 

Revista USA Gymnstics, número mayo/junio 1986
Revista USA Gymnstics, número mayo/junio 1986

El secreto de los soviéticos, el trabajo duro

 

El deporte es una de las muchas actividades importantes en la vida de los soviéticos, junto con la ciencia, la tecnología espacial, la producción alimentaria y otras comodidades vitales. Como actividad importante que es, los héroes del deporte son idolizados por los soviéticos de a pie y se les garantizan privilegios especiales no disponibles para la gente común. Y una vez que finaliza la carrera deportiva, los que fueron mejores continúan activamente involucrados en el deporte como jueces, entrenadores, gimnastas de acrobática, acróbatas de circo, etc. Esta continua visibilidad ayuda en gran medida al desarrollo del deporte.

La continuidad está tambiń presente en las técnicas de entrenamiento. Los soviéticos aún usan muchas técnicas de entrenamiento que los entrenadores de los Estados Unidos, en su mayoría, descartaron hace mucho tiempo. Por ejemplo, los mejores gimnastas soviéticos normalmente entrenan con minicamas elásticas, trampolines, cuerdas de escalada y espalderas. Los gimnastas soviéticos también trabajan más duro haciendo más repeticiones y ejercicios de fortalecimiento que sus colegas americanos.

Esto que sigue es un resumen, aparato por aparato, del método de entrenamiento que vi en los soviéticos:

Suelo. Los gimnastas  ejecutaron repetidas series de rondadas atrás a palomas, individualmente o en grupo, y volvían a su sitio. Muchos americanos decían que no creían que los gimnastas soviéticos de mayor nivel usaran esa técnica, pero lo que yo vi, lo hacían. También hacían rondadas a arabian en carpa con apoyo sobre un pie a rondada flic-flac. O rondada con pirueta y media con apoyo sobre un pie a rondada flic-flac y apoyo invertido. Los gimnastas ejecutaron una dificultad muy baja en suelo. No obstante, intentaron muchos ejercicios de alta dificultad en foso.

Caballo con arcos. Los gimnastas más jóvenes hicieron muchos ejercicios con los arcos, fuera del caballo. Hicieron aproximadamente 10-15 series de olinos (15 o más por serie) sin los arcos. También hicieron 10-12 series (10-12 repeticiones) de pívots. Finalmente, desplazamientos longitudinales con molinos.

Anillas. Principalmente trabajaron apoyos invertidos y elementos de fuerza, especialmente usando anillas ajustables y agarraderas (correas, calleras). Los gimnastas más jóvenes (y también Alexandre Pogorelov) hicieron un montón de Cristos (en L y San Pedro) y planchas usando este sistema.

Salto. Los gimnastas hicieron muchos saltos con trampolín. Primero las colchonetas estaban en el foso, y luego hicieron rondadas en el trampolín aterrizando en las colchonetas. Hicieron esto una y otra vez. También hicieron Tsukaharas en colchoneta, luego quitaron las colchonetas e hicieron Tsukaharas dobles extendidos. Un gimnasta intentó un Tsukahara doble atrás, pero no lo consiguió.

Paralelas. No hicieron nada inusual. Sin embargo, había un gran número de jóvenes haciendo Diamidovs y apoyos invertidos con brazos extendidos.

Barra. Principalmente trabajaron en la combinación de seltas como Tkachev, Tkachev, Tkachev, Gienger, etc.

Una gran diferencia en los métodos de entrenamiento se vio en las técnicas de condicionamiento. Parecía que la principal preocupación desde que los gimnastas pisaban el gimnasio era trabajar la fuerza. Los atletas que vimos entrenando treparon la cuerda, usaron pesos libres para hacer levantamiento de puntillas, sentadillas y press de banca mientras esperaban su turno en el aparato.

Observamos gimnastas tumbados boca abajo en el potro y agarrando la parte baja del mismo con su tren inferior suspendido en el aire. Tenían discos de pesas en las piernas y hacían levantamiento de piernas. El propósito, según nos contaron, era fortalecer la espalda y la cara interna de las piernas para permitir al gimnasta impulsarse mejor en anillas y paralelas. También hicieron planchas dorsales a faciales en barra de manera continuada. Las planchas dorsales las mantenían 24 segundos aproximadamente y las frontales 10.

Alguna observación más fue que durante el entrenamiento hubo mucha manipulación de las posturas corporales. No agarrar para asistir, sino más bien para el correcto alineamiento del cuerpo.

También parecía que los gimnastas estaban altamente motivados, con mucho entrenamiento sin que el entrenador tuviera incluso que hablarles. Posiblemente ayude a su motivación el hecho de que cualquiera puede ser suspendido del equipo nacional. Esto le pasó a Pogorelov, Sergei Gusev y Vladimir Gogoladze tras ser derrotados por la República Democrática Alemana. Cuando nosotros los visitamos, estaban entrenando por su cuenta en sesiones diferenciadas intentando volver al equipo nacional. Y como los métodos de puntuación de los jueces soviéticos son más estrictos que los de la F. I. G., una vez que vuelvan al equipo, estarán definitivamente listos para la competición internacional.

En resumen, no vimos secretos mágicos, ni vudú, ni diferencias notables en el equipamiento. Lo que vimos fue trabajo duro, y mucho. Los soviéticos son mejores porque trabajan más duro. Es cierto, tienen algunas ventajas culturales y mayor número de gimnastas que nosotros. Pero la verdadera respuesta es trabajo. Los alemanes nos vencen, y ellos no tienen más gimnastas que nosotros. Los rumanos nos vencen, y tampoco tienen más. Los japoneses a veces nos vencen, y tampoco tienen más.

Es fácil echar responsabilidad a la USGF para que apoye a los deportistas, y se están haciendo esfuerzos para dotarlos con un programa de trabajo que les compense (remunere) bien y al mismo tiempo beneficie a la gimnasia. Pero de nuevo, la conclusión es tiempo en el gimnasio.

Los gimnastas que vimos son más flexibles, más fuertes y quizás más comprometidos, pero no creo que tengan mejores entrenadores, apoyo o facilidades que nosotros. Durante el viaje, pasé horas con Mas Watanabe, de Japón, el antiguo director de programa de la USGF. Me dijo que si de algo se arrepentía en el tiempo que pasó con nuestro programa, era de que no supo expresar a los gimnastas y los entrenadores la tremenda necesidad de un total acondicionamiento y fuerza corporal. Dijo que lo que había visto le hizo creer aún más que fortalecer a los jóvenes al máximo es muy importante y quizás la clave del éxito.

Lo que vimos en la Unión Soviética lo corrobora. Debemos trabajar más duro, más tiempo y más fuerte para competir y vencer a los soviéticos.

 

Revista USA Gymnastics, número septiembre/octubre 1986

 

Entrenamientos de 6 horas al día, 6 días a la semana (36 horas semanales) en los que priorizan el trabjo de danza, la flexibilidad y la buena postura y descartan el ejercicio de fuerza con pesos libres en busca de la ligereza y la elegancia en los movimientos. Sin embargo, en el segundo artículo se afirma que sí que realizan algunos ejercicios de fuerza entre aparatos.

Otro aspecto destacable es que vieron que Japón era superior y decidieron que tenían que cambiar para conseguir ser los mejores. Analizarn la situación, cambiaron su método y lo consiguieron (eso es también lo que pretende EE UU con estos artículos, aunque en gimnasia masculina aún les queda un largo camino que recorrer para llegar al nivel de la escuela soviética).

Bibliografía:

USA Gymnastics, «Soviet Training ObservationObservation»,1986

USA Gymnastics, «The Soviets’ Secret: Hard Work», 1986

 

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La escuela Soviética, II

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María Ruiz, 26 Filología clásica