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Encuentra las 288 diferencias: Lee Chih-Kai y Rhys McClenagham

Probablemente el título más complicado de la historia del blog. 288 son exactamente las veces que he tenido que consultar Google para escribir bien los nombres de estos dos mozos.

Ambos tienen un estilo propio, ninguno de los dos tiene nada que ver con el otro.

Lee Chih-Kai (1996), bronce mundial en Doha 2018 con un 6.3 de dificultad:

La particularidad del taiwanés es que hace prácticamente la totalidad de su rutina basada en molinos americanos, en lugar de los molinos rusos que se estilan ahora. Eso le da un aire de antaño a su trabajo que a los nostálgicos nos vuelve locos. Para conseguir aguantar todo el ejercicio en molinos americanos, no puede permitirse ni el más mínimo descenso de la pelvis, que en todo momento va altísima. Igual sus piernas no son las más abiertas de la historia (hola, Kuksenkov), pero sí que goza de buena amplitud. ¿Habéis visto qué Busnari y qué Kolyanov?

Rhys McClenagham (1995), campeón de Europa en Glasgow 2018 con un 6.5 de dificultad:

El irlandés, por su parte, luce una rutina que hoy llamaríamos clásica, al estar compuesta por molinos rusos. De hecho, ambos hacen el Magyar-Sivado, pero uno lo hace con piernas abiertas y el otro con piernas cerradas y parecen elementos completamente diferentes. Pese a que con los rusos la cadera tiende a ceder un poco más, en Rhys no ocurre. Además, dota a su ejercicio de un ritmo más pausado que el taiwanés, que es puro nervio. Por último, una salida más elaborada termina de marcar la diferencia.

¿Y vosotros, de qué sois más? ¿Del ritmo frenético de los molinos americanos de Lee Chih-Kai? ¿O de la calma al son de los molinos rusos de Rhys McClenagham? Yo no podría elegir, estoy deseando verlos enfrentarse en Stuttgart.

Podéis ver los capítulos anteriores de esta serie aquí:

Yul Moldauer y Artem Dolgopyat (suelo masculino)

Rebeca Andrade y Maria Paseka (salto femenino)

María Ruiz, 25 Filología